La preparación de un equipo de trabajo requiere, ante todo, la elaboración de ciertas reglas de comportamiento que sirvan más para cohesionar al grupo. "Eso se expresa en la solidaridad y el sentido de pertenencia que tienen sus integrantes que, en suma, comparten valores, actitudes y normas de conducta", dice a LA GACETA Marcela López, capacitadora y consultora, que recientemente presentó su libro "Retail-Marketing. Negocios minoristas".
Según López, con el uso de esas reglas cada uno de los miembros del equipo trabajan con menos tensiones y comparten la responsabilidad en la búsqueda de soluciones a los problemas. "Las decisiones que se toman con la participación de todo el equipo tienen mayor aceptación que las que se toman individualmente", afirma.
Respecto de las ventajas para la empresa, con reglas preestablecidas, aumenta la calidad del trabajo al tomarse las decisiones por consenso. Y, además, fortalece el espíritu colectivista y el compromiso con la organización.
La capacitadora en comercio minorista también advierte sobre las eventuales desventajas de la solución de problemas en equipo. "Se puede correr el riesgo de adoptar decisiones en forma prematura, que impere el demonio de pocas personas, en particular, el de un mal líder", sostiene. Según López, esta situación también puede llegar a consumir demasiado tiempo en reuniones, discutiendo las eventuales salidas y acciones a tomar. "Esto, sin dudas, puede significar un retraso en la puesta en marcha de algún proyecto", dice.
Según López, con el uso de esas reglas cada uno de los miembros del equipo trabajan con menos tensiones y comparten la responsabilidad en la búsqueda de soluciones a los problemas. "Las decisiones que se toman con la participación de todo el equipo tienen mayor aceptación que las que se toman individualmente", afirma.
Respecto de las ventajas para la empresa, con reglas preestablecidas, aumenta la calidad del trabajo al tomarse las decisiones por consenso. Y, además, fortalece el espíritu colectivista y el compromiso con la organización.
La capacitadora en comercio minorista también advierte sobre las eventuales desventajas de la solución de problemas en equipo. "Se puede correr el riesgo de adoptar decisiones en forma prematura, que impere el demonio de pocas personas, en particular, el de un mal líder", sostiene. Según López, esta situación también puede llegar a consumir demasiado tiempo en reuniones, discutiendo las eventuales salidas y acciones a tomar. "Esto, sin dudas, puede significar un retraso en la puesta en marcha de algún proyecto", dice.